Alberto Valiño

¿Préstamo o donación?

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¿Préstamo o donación?

Con un supuesto real, vamos a aprender a descifrar cuándo nos hallamos en presencia de un préstamo o de una donación, por su incidencia fiscal.

Caso real.

Transferencia de 150.000€ efectuada el 12 de febrero de 2010 desde una cuenta bancaria de Casiano a otra cuenta bancaria de su hijo Obdulio.

La Inspección levanta acta de disconformidad por el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones correspondiente al ejercicio de 2010, y practica propuesta de liquidación de la que resulta una deuda a ingresar por importe de 31.884,89 € como donación. Más sanción de  15.000€.

El sujeto tributario, Obdulio adujo en su defensa que no se trataba de una donación, sino de un préstamo

Así que que en el curso de las actuaciones inspectoras acompañó un contrato privado de préstamo fechado el 12 de febrero de 2010 (con fecha del día de la transferencia), que no había sido presentado con anterioridad a la Administración Tributaria a liquidar ni había sido incluido por su padre como crédito en su declaración de patrimonio de 2011.

Se trata de determinar si el dinero que recibió Obdulio de su padre es una donación o un préstamo.

El TSJ consideró que hubo donación; por tanto, tendrá que pagar 24.375€ por el Impuesto de Donaciones + casi 15.000 de sanción.

Explicación:

La Ley 29/87 (LISD), en su artículo 4.1, establece la presunción “iuris tantum” de que existe transmisión lucrativa (v.gr. donación) cuando de los registros fiscales o de los datos que obren en poder de la Administración resulte la disminución del patrimonio de una persona (Casiano) y simultáneamente o con posterioridad, pero siempre dentro del plazo de prescripción, un incremento patrimonial correspondiente en cónyuge, descendientes (Obdulio), herederos o legatarios.

Según los artículos 105 y 106 LGT, que nos llevan a los preceptos sobre esta materia del Código Civil y LEC, correspondía a Obdulio la carga de la prueba de que se trataba de un préstamo y no de una donación.
El TSJ dice que no se destruye la presunción de que hay donación por mencionar en el concepto de la transferencia bancaria que es un “préstamo“, aislado de otras pruebas adicionales.

Tampoco “traga” con las transferencias “de vuelta” como si fueran por amortización del préstamo que hizo el hijo al padre una vez ya estaba siendo investigado.

Ni considera suficiente la declaración del padre, o la testifical de la economista que lleva las cuentas del padre y que ponía el concepto que este le indicaba.

Y en cuanto al contrato privado de préstamo aportado, tampoco sirve de prueba, porque no se presentado ante ninguna Administración sino hasta que se iniciaron las actuaciones inspectoras. ¡TARDE!.

¿Qué tendría que haber hecho?

Contrato de préstamo

A.-Tendría que haber formalizado un contrato de préstamo con su hijo y haberlo presentado dentro del plazo (30 días/1 mes según la CCAA) junto con autoliquidación de Transmisiones Patrimoniales Onerosas exenta  modelo 600 ante la Oficina Liquidadora correspondiente (la que corresponda al domicilio del deudor),

con lo cual si el préstamo se ha formalizado en documento privado, ya consta mediante su sellado la fecha de presentación a un registro público; ya queda acreditada.

Cosas importantes del contenido del préstamo:

1.-Identificación en el contrato de la cuenta desde la que salen los fondos (prestamista) y la cuenta de destino de los fondos (la del prestatario).

En definitiva, sugiero acompañar copia de la transferencia efectuada.

2. Si el prestamista tiene una edad avanzada,  indicar que la deuda será devuelta en 20/30 años es poco creíble;

mejor será que poner plazos de devolución ciertamente “razonables”.

3. Justificación de que se está devolviendo,

porque si a Hacienda le da por comprobar digamos que a los 3 años y no se están cumpliendo los términos del contrato (no se ha devuelto nada), tendrá un argumento más para decir que es una donación disfrazada de préstamo.

Declarar, en su caso, el préstamo en el impuesto de patrimonio 

B.- Si prestamista y/o prestatario presentan Impuesto de Patrimonio, que declaren el saldo del préstamo a 31/12 de cada año, uno como activo (el padre) y otro como pasivo (el hijo).

Si sucede que una de estas dos partes fallece, conviene que se haga constar en la herencia el saldo pendiente como activo o pasivo de la herencia. 

ST 309/2019 TSJ Murcia 29/05/2019

Consulta V2319-19

En este post hablo con mucho nivel de densidad sobre este asunto.

Recomiendo tambíén este post de Jose Trecet:

Optimizar los impuestos que pagas: el préstamo entre particulares, una alternativa a la donación, donde podréis encontrar consejos para la elaboración del contrato de préstamo y documentos anexos.

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